Artes Visuales
Septiembre 2019

El cuerpo antes de la escena

Exposición individual de Sebastián Ochoa.

Antonin Artaud referenciaba en El Teatro y su Doble la imperiosa necesidad de la manifestación estética de la escena con márgenes ampliados, atravesados por el texto, si claro, pero generando espacios de diálogo con otras revelaciones de lo poético. “Poesía en el espacio que habrá de resolverse, justamente, en un dominio que no pertenece estrictamente a las palabras”, confinaba quien fundamentó las bases de ese Teatro de la Crueldad, perturbador en sus formas, sedicioso en el maridaje conformado por la luz y las texturas que no se ciñen al lenguaje de la palabra. Mucho de eso coexiste en la obra del fotógrafo Sebastián Ochoa, quien bucea con su lente en los insondables recovecos de la escena buscando nuevas formas de significar aquello que se yergue con la intención de compartirlo, como el pan y el vino sagrados, a un espectador que hará sinergia con la escena. Ese ritual de concreciones efímeras y, paradójicamente eternas, como lo es el teatro, encuentra en la mirada de este artista, ganador del Premio Nacional de Títeres Javier Villafañe en el rubro Diseño Iluminación, la posibilidad del registro fotográfico como un artilugio que posibilita las nuevas lecturas.

El autor de esta muestra ahondó en ese proceso de laboratorio de ensayos donde las potencialidades de las posibilidades permiten bucear en la búsqueda infinita. De revelaciones místicas. Allí, en ese momento tan hierático e íntimo de la creación inspirada, Sebastián Ochoa llevó adelante esta exploración variopinta que abarca una paleta de colores intensa y multiplicada.

El Centro Cultural de la Cooperación, a través de su programación escénica, posibilita la convivencia amorosa y fructífera de poéticas múltiples. Fue en el universo de ese patrimonio tangible que los ojos de este joven fotógrafo husmearon en lo íntimo. En cada registro están los artistas inmortalizados en la faena de la producción del acontecimiento vivo. Cada fotografía de Sebastián Ochoa permite recrear esa atmósfera que, aún en el papel, se percibe vital. Emoción y sentimiento. Posibilidad de adentrarse en lo más profundo del ser artístico con la destreza del lente sutil. Epifanías surgidas de la imagen.

Pablo Mascareño